Fue el 1º de Julio de 1811, cuando presidido por Francisco Javier Yánez, el Supremo Congreso de Venezuela, proclama los Derechos del Pueblo, que vienen a ser el antecedente de la constitucionalización de los Derechos Humanos en el país.

Este hecho, que precede a la firma del Acta de Independencia, fue el tercero más importante que se daba en el mundo por esa época, permitiendo así la participación del pueblo que desde mucho tiempo luchaba por la igualdad, la justicia y contra de la opresión, según Diana Berbesí, directora del Acervo Histórico del Estado Zulia.

 “Es muy importante rescatar esta fecha ya que, pese a su importancia, está fuera de la memoria de los venezolanos”, destaca Berbesí.

A partir de entonces, se le da soberanía al pueblo de manera imprescriptible, inenajenable e indivisible, para elegir a sus gobernantes, a diferencia de la imposición de los mandatarios que había por parte de la corona española.

En este decreto se concentran los derechos como ciudadanos que actualmente se mantienen vigentes, entre los que podemos destacar el derecho a la inviolabilidad de la vivienda (art. 24), al voto, a la libertad de expresión y el libre tránsito.

Con respecto al derecho al voto, en su artículo 8, se determina que “los ciudadanos se dividirán en dos clases: unos con derecho a sufragio, otros sin él”, refiriéndose a las personas que estaban como transeuntes y quienes no tuvieran propiedad en la nación.

Otro derecho que ganan los venezolanos es el de “manifestar sus pensamientos y opiniones por voz de la imprenta debe ser libre, haciéndose responsable a la ley si en ellos se trata de perturbar la tranquilidad pública o el dogma, la propiedad y honor del ciudadano”, expresado así en el artículo 4 de este decreto.

El articulado completo lo puede consultar en la página de cervantesvirtual

Con información de correodelorinoco

 

Menú de cierre