En muchas regiones del país, los reportes de conductores y usuarios del transporte público desnudan una severa crisis del servicio, principalmente por la falta de unidades para atender la demanda. Diversos sindicatos advierten colapso del sector por la escasez de repuestos .

En una nota de Globovisión, José Luis Trocel, presidente del Bloque Unido de Transporte Suburbano, consideró que actualmente se vive un colapso, asegurando que las personas van “agarrándose de las puertas para no caerse”, ante la falta de unidades dentro del sector de transporte.

“Más evidencia de que estamos en un colapso no lo hay, en la avenida Francisco de Miranda vemos la gente colgada de la puerta de los carros agarrándose para no caerse, expresó.

Asimismo, consideró que en los actuales momentos están prácticamente en paro técnico ante la escasez de repuestos, provocando una situación grave en el parque automotor. “En Maracay se están viendo los camiones 350 o pick ups cargando personas a Bs 1000, sin techo y al aire libre, y eso pronto se verá en Caracas (…) En Vargas, el gobierno mandó convoy del ejército a cargar pasajeros”.

Subrayó además que la problemática ha sido denunciada en diversas ocasiones. “Hemos hecho propuestas desde 2003 y tengo las comunicaciones del Fondo Nacional de Transporte Urbano (Fontur) de 2014 en las que le decimos de la situación tan grave que en estos momentos la estamos percibiendo”.

“Tenemos menos de 50% de las unidades operativas y el gobierno sabe del colapso porque tiene 70% de sus unidades paradas, 300 (autobuses) Yutong  que entraron solo servirán para movilizar 20 mil pasajeros diariamente, eso ni es suficiente”, precisó.

Por su parte, miembro del Comando Intergremial Nacional de Transporte, Hugo Ocando, presidente de la Asociación de Conductores del Oeste informó que la inflación se está comiendo el sueldo de los transportistas.

“Ningún pasaje aguanta para mantener una unidad porque la inflación se come todo, nos ajustan la tarifa y a la semana el presidente colega transportista, Nicolás Maduro aumenta sueldo, entonces ese ajuste se vuelve sal y agua”, dijo.

“Hay estudios serios de que en las principales capitales de Latinoamérica la tarifa está entre $1 y $1.50, inclusive subsidiado por el Estado”, señaló.

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