La crisis de la salud en Venezuela es desde todos los flancos. La infraestructura de los centros de salud, la dotación de equipos, material médico quirúrgico y medicamentos, así como la disposición de especialistas. En el marco de la problemática, la Sociedad Venezolana de Infectología emitió un comunicado donde advierten que la escasez “ha acentuado de una manera exorbitante en los últimos meses y pareciere haber llegado al límite”.

Denuncia. El gremio de infectólogos señaló que “constataron recientemente -según reportes oficiales- el repunte de enfermedades infecciosas que ya habían sido erradicadas o por lo menos controladas, algunas prevenibles por vacunas y otras que reflejan la falta de un control sanitario adecuado”.

Entorno. La organización gremial hace públicas las cifras que manejan sobre enfermedades como la malaria, difteria, VIH, diarrea en los niños, el dengue, la escabiosis y la fiebre hemorrágica, que revelan los efectos de la escasez. Refiere que el sector no cuenta casi con ningún recurso que ofrecer los enfermos y observan “con pena e impotencia el deceso de muchos de ellos por falta de medicamentos y diferentes insumos”.

Llamado. Los infectólogos exhortan a las autoridades sanitarias a tomar los correctivos necesarios para controlar la situación. Y reiteran su disposición para el soporte técnico que se requiera.

Malaria o paludismo: Enfermedad trasmitida por vectores, rompió record de incidencia luego que desde 1961 estaba controlada y solo se reportaban 6000 casos anuales, para el año 2015 se reportaron 136.402 casos lo que representa un aumento de 52,6% con respecto a 2014, cuando se registraron 89.365. Para el año 2016 se reportaron 179.554 en la semana epidemiológica 52 de Malaria por Plasmodium vivax y 61.163 casos de Plasmodium falciparum, malarie y formas mixtas, para un total de 240.717, lo que representa un incremento del 16,4% siendo las entidades más frecuentemente afectadas Ciudad Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Sucre, Apure, Zulia y Guárico, además reportando casos en 16 entidades federales exportadas de Bolívar.

Difteria: Luego de 24 años de ser erradicada la epidemia de Difteria, vuelve a ser afectado el estado Bolívar con el fallecimiento de 22 niños por esta enfermedad, prevenible por vacunas, lo que indica una baja cobertura de inmunización en el país. En la actualidad febrero de 2017 se reporta otra muerte de una niña por Difteria y en el mes en curso otros dos fallecimientos por confirmar, con escasez de vacuna para prevenirla y de antibióticos para contrarrestarla.

VIH-SIDA: Existen graves fallas con el suministro de medicamentos antirretrovirales para tratar a las personas que han contraído el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), específicamente Zidovudina y Lopinavir/Ritonavir, para niños y adultos (Rilpivirina/Emtricitabina/Tenofovir, Raltegravir, Atazanavir/Ritonavir y Efavirenz/Emtricitabina/Tenofovir). Prácticamente se dispone de un solo esquema de tratamiento para iniciar, el cual no siempre es adecuado para todos los pacientes y además no es el ideal según la normativa internacional. Aunado a esto hay déficit de reactivos para la realización de pruebas de detección primaria del VIH (ELISA de cuarta generación), así como de pruebas de monitoreo y control para el tratamiento de la infección (Subpoblación Linfocitaria CD4+, Carga Viral, Test de Resistencia). Estas carencias dificultan el diagnóstico, tratamiento y seguimiento adecuado de pacientes, lo que en definitiva compromete su vida.

Diarrea en niños: Las precarias condiciones sanitarias, la desnutrición severa como consecuencia de ausencia de fórmulas lácteas y alimentos en general y la intermitencia en el abastecimiento de vacunas han incidido en el aumento de la mortalidad infantil por diarrea. En el acumulado de la semana 52 del boletín epidemiológico reportó 1.354.925 casos de diarrea en menores de 5 años en 2016 en comparación con el acumulado para la misma fecha de 1.160. 625 de 2015. La falta de campañas de educación y agua potable contribuyen de manera importante a este desenlace.

Antibióticos: Medicamentos necesarios para curar y controlar las enfermedades infecciosas se encuentran en su punto más álgido por la carencia casi absoluta de los mismos. No se disponen ni en los establecimientos públicos ni privados las presentaciones endovenosas de antibióticos de amplio espectro de importancia vital para tratar a enfermos con infecciosas graves en áreas de hospitalización y en las unidades de terapia intensiva. Esta grave escasez imposibilita el tratamiento adecuado de infecciones bacterianas y micóticas con los antimicrobianos de primera elección en pautas nacionales e internacionales lo que en definitiva compromete la satisfactoria evolución de nuestros pacientes y es causa de muertes.

Dengue, Chikungunya y ZIKA: Enfermedades transmitidas por el mismo vector (mosquito Aedes Aegyptie) con un aumento importante del número de casos para el año pasado y específicamente de complicaciones de estas enfermedades, particularmente del ZIKA; con reporte de 854 casos de Síndrome de Guillain Barré en Venezuela, un tipo de parálisis ascendente donde el tratamiento específico es la inmunoglobulina y plasmaferesis con muy poca disponibilidad en el país. Tenemos reportes de casos de microcefalia, malformación neurológica que se inicia en el embarazo y trae graves consecuencias para el recién nacido tanto en la esfera cognitiva como motora, con reporte de mortalidad asociada a esta causa.

Escabiosis: Ectoparasitosis conocida como “sarna”, la cual ha tenido un repunte en diferentes estados particularmente en la zona central de los estados Lara, Miranda y Vargas.

Fiebre Hemorrágica Venezolana: Enfermedad viral hemorrágica y grave, llamada Fiebre de Guanarito con brote importante reportado extra-oficialmente en el estado Portuguesa y en el estado Barinas, con 12 fallecimientos.

Potenciales amenazas: El gremio dice que la fiebre amarilla y enfermedad del Nilo Occidental, ambas enfermedades virales severas, se presentan como amenazas, por cuanto se han descrito casos en países vecinos como Brasil (actualmente en epidemia de Fiebre amarilla) y Colombia, pero no se cuenta con alerta tempranas por parte de las autoridades, por lo que urgen la publicación semanal del Boletín epidemiológico.

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