Estados Unidos se pronunció sobre las elecciones regionales de este 15 de octubre, indicando que no fueron “libres” ni “justas”, y advirtió que seguirá presionando “económica y diplomáticamente” al Gobierno de Nicolás Maduro para que se “restaure la democracia”.

En un reporte de Globovisión, se indica que la administración de Donald Trump señaló que “condenaban la falta de elecciones libres y justas en Venezuela. No se escuchó la voz del pueblo venezolano”, dijo la portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, en un comunicado.

Aseguró que, “desgraciadamente”, las preocupaciones que tenía Washington respecto a la cita electoral “se cumplieron”.

“Hubo una falta de observadores independientes y creíbles, una falta de auditoría técnica para la tabulación del Consejo Nacional Electoral (CNE), cambios de último minuto a locales de votación sin notificaciones públicas, manipulación del diseño de las boletas, y una disponibilidad limitada de máquinas de votación en los barrios de la oposición”, precisó Nauert.

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