El presidente Nicolás Maduro es el cuatro mandatario que recibe sanciones económicas por parte del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Robert Mugabe (Zimbabwe), Kim Jong-un (Corea del Norte) y Bashar al-Ásad (Siria) son los cuestionados gobernantes de países en conflictos que entran en la “lista negra” y, además, están acusados de crueles e inhumanos tratos contra los ciudadanos de sus naciones.

Maduro pasará a la historia como el primer jefe de Estado latinoamericano sancionado y sitúa su nombre al lado de otra veintena de funcionarios venezolanos que ya han sido notificados de sus restricciones, entre ellos, la presidenta del CNE y el ex tesorero de la estatal Pdvsa.

No habían pasado 24 horas desde que se conoció el resultado de una Asamblea Nacional Constituyente -convocada por Maduro en medio de cuatro meses de continuas protestas en su contra-, cuando Estados Unidos movió las piezas del tablero, esto se suma a las declaraciones en ráfagas que ha recibido desconociendo el evento electoral. La celebración de los 8 millones de votos a favor de un cuestionado proceso electoral quedó relegado a segundo plano durante este lunes. A las 3 de la tarde, tal como estaba anunciado, la Casa Blanca ofreció la noticia frente a un numeroso equipo de prensa que siguen las incidencias de lo que ocurre en Venezuela.

“Las elecciones ilegítimas de ayer confirman que Maduro es un dictador que ignora la voluntad del pueblo venezolano (…) Al sancionar a Maduro, Estados Unidos pone de manifiesto nuestra oposición a las políticas de su régimen y nuestro apoyo al pueblo de Venezuela que busca devolver a su país a una democracia plena y próspera”.

El secretario del Tesoro estadounidense, Steven Mnuchin, fue el vocero encargado de comunicar la noticia que incluye el congelamiento de los activos del mandatario en el país norteamericano y la prohibición de hacer negocios con estadounidenses.

Impacto

La noticia corrió como pólvora. Algunos países ya se habían pronunciado en contra pero esta información aceleró la desconfianza de la comunidad internacional, de las firmas financieras y los tenedores de bonos petroleros.

Las sanciones contra Maduro por parte de su principal socio comercial, Estados Unidos, elevaron la percepción de que Venezuela está cada vez más cerca de fallar en el pago de sus bonos.

Según reseña el medio especializado en economía Bloomberg, la situación política venezolana aceleró algunos escenarios:

1) 62% es la probabilidad implícita, antes de las sanciones, de que el país perdiera un pago en los próximos 12 meses y es el nivel más alto desde marzo de 2016.

2) 95% es la probabilidad de un evento crediticio en los próximos cinco años.

3) 74,33 centavos por dólar es la negociación actual de los bonos de Pdvsa luego de los anuncios, lo que significa una pérdida.

Acciones adicionales

Reseña el artículo que las otras sanciones anunciadas por el Departamento del Tesoro contra Maduro, que están sobre la mesa pero no fueron mencionadas, tendría su punto más álgido con la posibilidad de que Estados Unidos prohíba la venta de petróleo a Venezuela y, con esto, el gobierno se vería obligado a recurrir a otras fuentes para su importación. Esto acarrearía costos mayores, difíciles de subsanar.

Los expertos consideran que la prohibición es menos grave que un embargo de los activos de Pdvsa pero igual se necesita del crudo liviano para mezclarlo con la producción petrolera venezolana que es extrapesada.

Para agosto de 2017, el pago de intereses totaliza $705 millones.

 

 

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