La Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria) presentó al país un plan que busca la reactivación del sector, que actualmente opera a 30% de su capacidad instalada. En un informe de El Estímulo, se destaca que el programa tiene metas a corto y largo plazo que mejorarían todos los indicadores.

Anuncio. Juan Pablo Olalquiaga, presidente de Conindustria, dijo que la reactivación del sector manufacturero nacional busca ser un vehículo sólido y sostenible para salir de la “trampa de la pobreza”.

Propuesta. El gremio industrial expuso que luego de un largo camino de diagnósticos, investigación, análisis y debates, la organización concibió su Plan de Políticas Públicas con metas y tiempos definidos y delineado en tres etapas para su ejecución: arranque de máquinas; construcción y fortalecimiento de ventajas competitivas; y la especialización de la industria.

Coparticipación. Olalquiaga insistió en que este plan de desarrollo económico e industrial por sí solo no es suficiente, sino que es una parte del rompecabezas que hay que armar para tener un claro camino en la dirección de construir un país que, lejos de ser decadente, sea capaz de producir, sobre todo prosperidad.

Declaración. “La gobernabilidad que se desprende de políticas públicas acertadas es uno de nuestros propósitos, así como requiere de nuestra corresponsabilidad. Es requisito y exigencia de la sociedad en su conjunto. Para que se materialice el cambio político es obligatorio tener una visión consensuada de país, de la cual se desprendan planes sectoriales estables de desarrollo, los cuales conformen el compromiso a ser instrumentado tanto por unas autoridades transitorias, así como por una sucesión de gobiernos posteriores. Así lo entendemos, así lo exige la comunidad internacional y espero que así también lo comprendan todos y cada uno de los integrantes de los partidos políticos nacionales”.

Objetivo. Olalquiaga afirmó que la razón de ser de las propuestas presentadas por Conindustria es salir de la “trampa de la pobreza, que no es otra cosa que el hecho de que la pobreza genera más pobreza”. Esta situación, según dijo, se traduce en escasez de personal bien formado, lo que a su vez impide competir en un mercado globalizado con exportaciones que vayan más allá de materias primas o productos de escaso valor agregado. Por el contrario, los países desarrollados cuentan con profesionales en todas las ramas, técnicos, gerentes y trabajadores calificados”.

Expectativa. De acuerdo a Olalquiaga, es posible recuperar en 12 meses al menos 60% de la capacidad industrial instalada, activar 20 clusters manufactureros en dos años y llegar a 30.000 establecimientos industriales para 2030.

Ventas externas. En materia de exportaciones, se prevé lograr 3.000 millones de dólares en 12 meses, 4.000 millones de dólares en 24 meses y 10.000 millones de dólares en 2030.

Empleos. En cuanto al mercado laboral, se contempla la posibilidad de pasar de unos 300.000 empleos formales a 1.412.458 en el sector manufactura. Se plantea también incrementar la productividad y remuneración en 5% anual.

PIB. Asimismo el programa se proyecta que el peso de la industria manufacturera en el Producto Interno Bruto (PIB) pase de 13% en el año 2015 a 22% para el 2030. Eso supone que el PIB manufacturero crezca al doble del ritmo de la tasa del PIB total.

Aclaratoria. Olalquiaga afirmó que esta propuesta de Conindustria “no se supone un hecho cumplido sino una muestra de nuestra disposición a participar junto con todos los actores sociales en la reconstrucción del país”.

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