Solo han pasado 19 días desde que se consumó la elección de una Asamblea Nacional Constituyente y que ha sido cuestionada tanto por su irregular convocatoria -en manos del presidente Nicolás Maduro- como por el procedimiento electoral.

La comunidad internacional y la oposición venezolana rechazaron toda insinuación de realizar este acto, sin embargo, se instaló como poder plenipotenciario, sin representación opositora y las demás instituciones del Estado han comparecido para subordinarse a sus actuaciones, incluso el mismo presidente de la República. Sin embargo, el Legislativo no asistió a la sesión a la que fue llamado para este viernes por considerar que la Asamblea Nacional Constituyente es “un poder de facto” y es “ilegítima”.

Ante esto, la recién ANC aprobó que asumirá todas las competencias del Poder Legislativo -elegido por el voto popular de manera constitucional en 2015 y con mayoría opositora- para “garantizar la preservación de la paz, la soberanía y las finanzas del Estado”. Con esta decisión asume la autoridad de dictar actos parlamentarios en forma de ley, sin ninguna oposición.

“Queda decretado asumir las competencias para legislar en preservación de la paz y la institucionalidad del país”, dijo el vicepresidente de la ANC, Elvis Amoroso. 

Reacciones

Ante la fuerte reacción opositora que consideró la medida como la disolución del Parlamento y la consolidación de un golpe de Estado, la presidenta de la ANC se pronunció:

 

“No disolvimos el Parlamento, los instamos a que sigan trabajando, no es que tiene vacaciones. Con este decreto le estamos diciendo que retomen el camino del bien , el camino de la Constitución (…) impulsemos la convivencia de poderes”, dijo Delcy Rodríguez.

“Deben respetar al poder Constituyente”.

Por su parte, los distintos dirigentes se han hecho eco de las manifestaciones en contra de este decreto. Horas antes habían enviado un documento donde hacían públicas sus razones para no asistir a la sesión:

“No estamos obligados a hacerlo. En cambio, tenemos el deber de permanecer del lado de la Constitución de 1999 y de los más de catorce millones de electores que nos convirtieron en legítimos representantes de la soberanía popular”.

 

 

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