Quiénes me conocen saben que sospecho de cualquiera con un historial militar. Que soy antimilitarista y que una de las frases que más repito es la máxima del marxismo de Groucho: “Inteligencia militar es una contradicción”.  Pero yo espero poder votar por Henri Falcón.

La primera razón por la que pienso votar por Henri Falcón es porque la oposición venezolana no me dio tampoco otra opción para poder expresar mi descontento. Y porque me parece importante que un político esté dando un paso al frente para que esa mayoría pueda expresarse y sea representada.

Otra razón es porque si bien Henri Falcón fue fundador del Movimiento V República, no participó de la asonada golpista. Y tampoco es un militar que está saliendo de la cárcel luego de un golpe de estado para lanzarse a presidente o a gobernador. Le interesó el camino de la política y desde entonces ha sido parlamentario constituyente, alcalde, gobernador. Y ha fundado partidos políticos y participado en otros tantos. Ha tenido que lidiar con militantes, con diferencias internas y con consensos.

Falcón ha insistido una y otra vez que pretende liderar un gobierno de transición. Tiene todas las características para lograr que sea exitoso: Conoce la mentalidad militar porque lo fue, conoce el chavismo por dentro y las falencias y cosas positivas que pueda tener la oposición, conoce de institucionalidad porque es abogado y debe tener un pensamiento sobre gobernabilidad, política y poder porque le interesó hacer unos postgrados en ese sentido.  Pero lo más importante es que al definir el suyo como un gobierno de transición es posible que esté dispuesto a negociar y hacer concesiones que son para el chavismo más creíbles que formuladas por cualquier radical maximalista de la MUD.

Falcón no será un cambio radical y hay muchas razones por las que eso es bueno. Las mayorías en Venezuela son sobre todo socialdemócratas. Creen en la justicia social, en la igualdad, en un reparto justo de la renta, pero también en el emprendimiento y en la meritocracia. Un aterrizaje suave desde el chavismo es en principio lo mejor que nos podría pasar. Aunque haya que ordenar las finanzas, reinstitucionalizar el país y generar confianza interna y externa los venezolanos no estamos para más terapias de shock.

Decidir liderizar un gobierno de transición no es una posición cómoda políticamente. De lograrlo seguramente Falcón puede pasar a la historia, pero ese gobierno de transición, justamente por serlo no dejará a nadie conforme, pero con suerte sería la base de un pacto político, de un consenso social mínimo para echar adelante el país. Y eso por cierto no es tarea fácil, pero si necesaria.

He sostenido con anterioridad que el proyecto político del chavismo se quiebra desde el momento en que tengan que jugar a la alternancia, al recambio de las  posiciones de poder y deba enfrentarse a la lógica de ser oposición.  Por que hasta ahora y desde bien temprano el chavismo construyó toda su lógica política en contra de la negociación. Construyó todas sus propuestas en contra de algún sector y no fueron pensadas para generar consensos. Un gobierno de otro signo político (y la socialdemocracia que se asoma en torno a Henri Falcón lo es) los obligaría a entrar en un nuevo juego. Por eso yo voy a votar por Henri Falcón.

También voy a votar porque hacerlo es la estrategia que contraría la política de desmoralización que ha venido sosteniendo el gobierno y que el acto de abstenerse termina apoyando.

Los argumentos de quiénes defienden la abstención se sostienen en una lógica puramente jurídica que solo tiene sentido si usted cree que hay un estado de derecho al cual reclamar.  Pero no, en Venezuela hay una dictadura, lo que quiere decir que no hay estado de derecho. En una dictadura por definición no vas a tener las condiciones ideales de participación. La dictadura hace las elecciones a pesar de si misma. Por que le interesa simular ¿Participar es ayudar a simularlo? Depende. Desde el punto de vista estrictamente legal puede parecer así. Desde el punto de vista político es una oportunidad para decirle de nuevo a los distintos factores de poder que sostienen al gobierno que efectivamente existe una mayoría en contra del gobierno. Y esto es muy importante porque has pasado el último año aumentándole el valor a la participación electoral. Y porque demostrar que hay una mayoría en contra del gobierno le da un mensaje importante a quiénes sostienen al gobierno por distintas vías: militares,militantes , burócratas, distintos sectores políticos. Y participar forma parte de un juego político más grande en el que si el gobierno se roba una elección se deslegitima y pueden aparecer aquellos factores de poder con los que se puedan negociar la transición. El gobierno dejará el poder si considera que tiene con quién negociar y si tiene algo que ganar. Desde la actual posición maximalista de la MUD ese espacio no existe.  Votar es entonces la forma de crear y fortalecer ese espacio.

Aquí explico con más detalles mis razones para votar

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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