Hay que votar y luchar como decíamos en otro texto. Y es que nunca un abstencionista ha ganado una elección. La izquierda venezolana empezó a tener una verdadera influencia política cuando se bajó de la montaña y se metió en la pelea electoral. Y es a eso lo que le teme el chavismo en el gobierno, que la oposición unida vote en las elecciones de gobernadores el próximo 15 de octubre.

El chavismo además de golpista, fue abstencionista. Creían que se podía sacar a los corruptos a punta de sólo movilización de masas. Pero fueron dos viejos zorros de la política venezolana, José Vicente Rangel y Luis Miquilena, que convencieron a Chávez y a Arías Cárdenas (que lo asumió primero) de que la vía para tomar el poder y transformar el país era la electoral.

La política es negociación. Es poner en común. Es abrir punto de encuentro en medio de las diferencias. Incluso hacerlo con quiénes se tienen diferencias éticas y morales. La elección, cualquier elección, puede ser la guerra por otros medios. Los medios de la paz.

Si usted cree que no tiene nada en común con un chavista, o con un opositor, simplemente está equivocado. Minimamente tienen en común ser venezolano, aspirar a vivir mejor en este territorio que llamamos Venezuela. Tambien con seguridad tiene en común familia, historia, cultura.

Los que se quedan en casa y no votan pueden decir que tienen principios eticos muy elevados…, que no sirven para nada. La abstención es la mejor forma de entregar poder. Es perder el juego por inasistencia. O peor aún por un autogol. Los números de las encuestas parecen claros. Si la oposición venezolana sale masivamente a votar, tiene una buena oportunidad de ganar la mayoría de las gobernaciones. O de demostrar que el gobierno las robó.

Y eso no significa legitimar al gobierno. Un gobierno que ha dicho publicamente que no le interesa la separación de poderes, que cuando pierde las elecciones arrebata, que persigue, encarcela y tortura a la disidencia no es un gobierno democrático.

La gran victoria del chavismo fue usar la democracia para destruir la democracia. Mientras que la democracia antes de 1999 tuvo como logro importante la elección popular de alcaldes y gobernadores, la representación proporcional de las minorías, el chavismo ha hecho esfuerzos por hegemonizar, por convertir al adversario en enemigo, por acabar con la representación proporcional, por promover conflictos en lugar de generar consensos.

Si algo quedó claro luego de la consulta del 16 de julio es que la inmensa mayoría de los venezolanos está por la via de la movilización y la participación electoral. La MUD ,hay que decirlo , no enfrió la calle. Pero si quedó claro en este tiempo que ninguna otra dirigencia opositora fue capaz de calentarla.

Si creo que la MUD fue incapaz de crear un relato que conectara la movilización popular de varios meses con la vía electoral. No supieron  hacerlo, y eso si es su entera responsabilidad.

El voto es el mínimo común denominador de una democracia. Es el espacio que tenemos quienes creemos en la democracia para mostrar nuestra opinión. Es además la mejor forma de resolución de conflictos. Es un destello en medio de la oscuridad, antes que anochezca. Por eso no podemos desaprovecharlo. Hay que votar, porque es nuestra mejor forma de movilización, nuestra mejor campaña es la conversación en la cola, la emoción compartida con el prójimo de hacer historia, voto a voto. Ganar las gobernaciones, es la mejor manera de subir la apuesta democrática. Robarse unas elecciones tiene para el gobierno un costo político, porque sus seguidores también saben cuando ganan o pierden una elección.  Entregar las elecciones por no participar es legitimar al gobierno que dirá que las hizo. Hacerlo a medias es también malo porque para el gobierno ganar más gobernaciones de las que obtendría si la gente participara es una manera de ser legitimado.

No, las elecciones del próximo 15 de octubre no se caracterizarán por ser limpias, justas y transparentes. Pero es precisamente por eso que como nunca el volumen de personas que participe cuenta. Soy caraqueño y nosotros en el Municipio Libertador no tendremos ningún tipo de elección. El gobierno ha usurpado sistemáticamente mi voto en la Alcaldía Metropolitana desmantelando y limitando sus capacidades de gobierno, inventándose el Gobierno del Distrito Capital nombrado a dedo y usualmente encargado a perdedores electorales.  De poder hacerlo yo votaría sin duda en las elecciones de gobernadores, porque cómo están las cosas en Venezuela el próximo 15 de octubre, el que no vota, pierde.

 

 

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