Lo dijo Newton, lo dice la ley del karma, lo dice la sabiduría popular: vivirás de los frutos de lo que siembres. Se te devuelven las acciones y hay una reacción a cada decisión que tomes.

Y así está sucediendo con la discriminación y la persecución que muchos aplaudieron como justicia o como un proceso revolucionario necesario que se pasara por encima leyes y normas en favor de la pretendida justicia social que desalojaría a los malos de antes para darle poder al pueblo, para ahora sí proteger a los descalzos y darle privilegios a los desposeídos. La que ahora se devuelve contra la Fiscal o la exDefensora del Pueblo.

Ellas están llegando a lo que opositores han vivido durante mucho tiempo en las más distintas formas: la negación del derecho a votar en el exterior (que ahora se extiende al tema de los pasaportes), la Lista Tascón que execró a quienes no fuesen chavistas del derecho al empleo público y que descarrilló a PDVSA, la expropiación y la persecución del SENIAT, Indepabis y Sundde a empresarios y comerciantes por pura política mientras el mal servicio del gas, la electricidad o la calidad del agua no pueden reclamarse, exigirse o indemnizarse.

Pasó lo mismo con varios programas sociales, que simularon como “para todos” pero que terminaban pasando por la asignación por parte de funcionarios (de Cantv, misiones o ministerios) que eran leales aunque no siempre los mejores (vía Tascón). Entonces empezó la lista de irregularidades, abusos, excesos, casos de corrupción e impunidad a punta de una renta petrolera demasiado grande como para repartir clientelarmente billete, aunque se retrasaran las obras, se desviaran los recursos, y vieras al primo vago comprarse una camionetota sin trabajar.

En el caso de las abogadas, ahora contra la ANC con razones políticas, jurídicas y éticas esgrimidas, su caso la denegación de justicia por razones políticas. Del que muchos tienen un rollo inmenso.

Ahora lo viven por el TSJ, pero tribunales, Defensoría y el MP actuaron de esa forma desde hace años. Sólo que ahora que no están junto al poder les duele, le molesta y hasta lo conocen. Pasa en los autobuses: si tú hablabas mal del gobierno en voz alta, la cayapa popular te acallaba. Y eso no les quita razón, pero les devuelve lo que ayudaron a construir.

Dijo la Fiscal ayer a puerta cerrada varias frases importantes, mientras al frente del MP casi se caían a golpes empleados que la apoyaban (que también se concentración en Zulia, Táchira y Mérida) contra colectivos malandros (muchos de los cuales fueron despedidos por Ledezma y que luego la Contraloría dijo que no estaban registrados para ser funcionarios, tenían otros cargos o nunca fueron a trabajar).

Apuntó a que las instituciones funcionara a pesar del cambio de jefes al frente, que apuntaran hacia los delitos de drogas y corrupción, y que apuntaría a los cimientos de la dictadura, por lo que se esperarían muchas y variadas imputaciones (sobretodo porque ella el año pasado fue a Brasil a recibir el material de Odebrecht y apenas ha imputado a una persona). Como ha dicho la oposición desde hace años, se preguntó por tarimas, sonidos y gente que iba, a unos costos elevados que podrían servir para comprar comida y medicina.

¡Bienvenida! pero eso ya estaba allí, Luisa, desde las campañas abusivas electorales, hasta el uso de los medios públicos, las camionetotas y escoltas, las “colitas de PDVSA” y Pudreval, como cuando Henri Falcón desnudó a Diosdado delante de Chávez por elevar costos de una carretera. Tú lo sabes, en Brasil te informaron, y estás haciendo los pasos, pero tampoco te hagas la loca. Y antes todo estaba justificado por lo mismo que te decía tu tía chavista: “somos mayoría”.

Eso se acabó, y ahora la soberanía, el país que más llamaba a elecciones y los encapuchados del ayer que prometieron paz y justicia (con gandolas de PDVSA con drogas y adolescentes asesinados en minas de oro) que justificaron la ANC de 1999 porque venía lo nuevo, ahora obvian toda consulta, dicen que ahora deben cambiar todas las reglas porque ellos son lo viejo, los que no sabían y no estaban preparados.

Para cerrar, algunas perlas de la reunión que transmitió VivoPlay ayer sobre el evento de la Fiscal.

“Nosotros debemos garantizar que el venezolano tenga acceso a la justicia, cosa que en los últimos días en este país ha sido un poco imposible. Es imposible acceder al TSJ. Es imposible que nos den respuesta en el TSJ. Tenemos una semana pidiendo una copia. Una copia simple y ni siquiera quieren recibirle el escrito al fiscal para darle una copia de un expediente (…). Esa es la negación de todos los derechos de los venezolanos”.

“El venezolano lo que quiere es andar tranquilamente en el Metro de Caracas y que no lo atraquen. Andar tranquilamente comprando pan y que encuentre el pan, eso es lo que quiere el venezolano. Quiere que los trabajadores del Ministerio Público hagan justicia. No una justicia caprichosa: porque yo quiero que aquel vaya preso, va a ir preso. No. Por los elementos que se demuestren, que se encuentren, por los elementos de pruebas que pueda arrojar una investigación, será culpable o inocente una persona”.

“Y ustedes son garantes de que eso ocurra de esa manera. Ustedes deben actuar como funcionarios del Ministerio Público. Ustedes deben garantizar la justicia, pero una justicia transparente. Una justicia idónea, una justicia verdadera. Así tienen que trabajar ustedes”.

Lo dijo mientras anunció que hablaría clarito sobre el caso de Neomar, pero también con un dejo de discurso político que hace pensar que el chavismo no sólo quiere sobrevivir enterrando a Maduro (el evento contó con el respaldo de Marea Socialista y otros chavistas disidentes) sino que sonó presidenciable. Algo que es común y normal. Los mandatarios de Colombia y Francia fueron ministros de quienes ahora suceden, Lenin y Dilma fueron delfines de Correa y Lula, Bachelet fue ministra antes de candidata.

Pero para sobrevivir, como pasó en Nicaragua o Argentina, hay que mantener esta democracia, esta Constitución y armar fuerzas para la retirada estratégica. Dice uno, quizás la aspiración es allí mismito, para 2019.

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