Hijo de dos inmigrantes italianos, José Adriani y María Mazzei, quienes llegan a Venezuela el mismo año de su nacimiento, para radicarse en las zonas campesinas de los Andes, Alberto Adriani nace el 14 de junio de 1898 en Zea, estado Mérida.

Hace sus estudios iniciales en su pueblo natal, para luego terminar su bachillerato en Mérida e irse a Caracas a cursar la carrera de Derecho, la cual interrumpe en 1921 para irse a Nueva York, coincidiendo en esa ciudad con la inauguración de la estatua de Simón Bolívar.

Luego recibe el cargo de cónsul de Venezuela en Ginebra, ciudad donde también ejercerá la Secretaría Permanente de la Delegación de Venezuela ante la Sociedad de las Naciones.

Estando en Suiza obtiene el doctorado en Economía y Ciencias Sociales.

En 1925 marcha hacia Londres para luego seguir hasta Washington por invitación del ex canciller Esteban Gil Borges, quien se desempeñaba como sub director de la Unión Panamericana.

El crecer viendo la realidad del campo, lo llevó a buscar mejorar las condiciones de los campesinos, por lo que su designación como jefe de la División de Cooperación Agrícola de la Unión Panamericana, será el primer paso para abrir caminos positivos para este sector a nivel gubernamental.

Viviendo en Estados Unidos, vive el llamado “Crack” del sistema capitalista sucedido en el año 1929, lo cual marca su formación como economista.

Para 1931 regresa a Venezuela y se radica en Zea, su ciudad natal, donde pone en práctica labores agrícolas junto a sus padres.

Con la muerte del dictador Juan Vicente Gómez, en 1935, comienza a figurar entre los protagonistas del proceso de cambio en el país, dado su estudio continuo sobre el tema agrícola, que había hecho público en ensayos y artículos que llevaban a un pensamiento común “la tierra es el eslabón fundamental de la expansión nacional”.

Durante el gobierno de Eleazar López Contreras asume el cargo de Ministro de Agricultura y Cría, donde logra poner en marcha algunos proyectos, en los dos meses que dura en el cargo, ya que luego pasa a ejercer la cartera de Hacienda, donde hace esfuerzos para mejorar la capacidad impositiva del Estado, propone un mecanismo de convertibilidad de la moneda, para favorecer las exportaciones, sobre todo aquellas provenientes del campo.

Gracias a su visión, propone la colonización de apartados rincones de Venezuela, generando un proceso de recluta de inmigrantes en países de mayor desarrollo rural, con la finalidad de tomarlos como modelo para el resto de la sociedad.

Entre otras labores destacadas de Adriani está la fundación de la revista El Agricultor Venezolano, que surge por su paso en el Ministerio de Agricultura y Cría, así como también del partido ORVE del cual salieron posteriormente la mayoría de los paridos modernos de Venezuela.

Inesperadamente el 10 de agosto de 1936, Alberto Adriani fallece en Caracas, cuando apenas tenía 38 años, pero su legado permanece en el tiempo, con la publicación pos mortem de su obra Labor venezolanista, en donde se aprecia su preocupación por el sistema agrícola del país. Sus restos descansan en el panteón Nacional.

Con información de Rostros y Personajes de Venezuela, colección impresa por El Nacional

 

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