Teresa de la Parra: ¿La primera feminista venezolana?

Teresa de la Parra: ¿La primera feminista venezolana?

Para sorpresa de muchos, Teresa de la Parra era un seudónimo utilizado por la escritora Ana Teresa Parra Sanojo, una venezolana nacida en París, Francia, hacia el año 1889. Hija del diplomático Rafael Parra Hernaiz e Isabel Sanojo Ezpelosim de Parra. Creció en el seno de una familia de 6 hijos, que en 1891 retornaría a vivir en Venezuela, en la flamante hacienda de “El Tazón”, próxima a la ciudad de Caracas.

Esta escritora causó revuelo en la sociedad caraqueña de principios del siglo XX al oponerse a rol de la mujer de la época, defender el feminismo “moderado” y criticar e ironizar sobre la cultura de la “aristocracia” venezolana. Conmemorando el 126 aniversario de su nacimiento, un 5 de octubre, El Cambur presenta una lista con las curiosidades de la vida de esta gran mujer:

1.) Eligió el seudónimo de Teresa pues este nombre era una costumbre en su línea familiar, desde su tatarabuela, Teresa Jerez de Aristiguieta, prima de Simón Bolívar y madre de Carlos Soublette, presidente encargado de la República de Venezuela, en virtud de la renuncia de José María Vargas, en 1834, y presidente electo en 1843.

2.) Criticó a una sociedad caraqueña, profundamente patriarcal, que reducía a la mujer al único rol de esposa sumisa. Para la escritora venezolana, la mujer debía ser sana, fuerte, trabajar para ganarse su sustento y ser independiente de los hombres, lo que le hizo parte de la comidilla y chismes de la Caracas de la época, hasta el punto que los académicos y críticos venezolanos, profundamente conservadores y de órigenes “nobles”, consideraron su primera novela, Ifigenia, como “volteriana, pérfida y peligrosísima en manos de las señoritas contemporáneas”.

3.) En 1927, visitó la Habana, Cuba, invitada para dictar una charla sobre el Libertador, Simón Bolívar. El tema de su disertación fue “La influencia oculta de las mujeres en el Continente y en la vida de Bolívar”, con la cual empezaba sus tesis de la importancia del rol femenino en lo que se consideraba, hasta ese momento, una gesta de “hombres”. En ese viaje conoció a la antropóloga y escritora cubana Lydia Cabrera, su amiga en temáticas, letras, y quien le acompaño hasta el momento de su muerte.Ifigenia, primera novela de Ana Teresa Parra

En 1931 viajó a Bogotá y Barranquilla con unas conferencias en las que profundizaba el heroísmo femenino. En ese momento su exposición se basó en “Influencia de las Mujeres en la formación del alma americana, en la época de la Conquista, de la Colonia y de la Guerra de Independencia” con la cual prosiguió con la desmitificación del rol sumiso de la mujer. Estas conferencias no serían publicadas sino hasta 1962. 

Ifigenia, primera novela de Ana Teresa Parra
Ifigenia, primera novela de Ana Teresa Parra

4.) Su primera novela, Ifigenia, se llamó realmente “Diario de una señorita que se fastidia”se publicó primeramente en 1924. Luego acogió el nombre del personaje de la mitología griega, primera hija del rey Agamenón, que significa“mujer fuerte”. La protagonista de la historia es María Eugenia Alonso, una joven de sociedad que debe volver de Europa a Caracas, empobrecida y condenada al enclaustramiento por su familia puritana, religiosa y convencional. Ella quisiera trabajar y estudiar, para poder liberarse, pero entonces debe enfrentarse a los estándares de la sociedad. Esta novela es considerada la primera novela moderna venezolana, y la primera que explora la liberación de la mujer ante una sociedad provincial.

5.) Su segunda novela, Memorias de Mamá Blanca (1929), es un lienzo en prosa de la Venezuela de principios del siglo XX. Sus personajes caricaturizan a los políticos, los campesinos, los ganaderos, la mujer, y el paso de una sociedad que cada vez deja de ser más rural para transcurrir hacia lo urbano.

6.) Teresa de la Parra fue una ávida periodista, articulista y cuentista en las revistas y periódicos de la época, y fue elogiada y publicada por escritores venezolanos de la categoría de Rómulo Gallegos y José Rafael Pocaterra, y el historiador Vicente Lecuna. En el extranjero se codeó y tuvo una gran amistad con personas de la talla de Miguel Unamuno, Gabriela Mistral, Gerardo Zandulbide, y el poeta Juan Ramón Jiménez. Este le haría un elegía un mes después de su muerte.

7.) Murió rodeada de su madre, hermanas y su amiga Lydia Cabrera, víctima de una tuberculosis que se le hizo patente en 1931. 5 años luchó contra la enfermedad, y en 1936 fue enterrada en el camposantode la Almudena en Madrid. 11 años más tardes sus restos se trasladaron al panteón familiar, en el Cementerio General del Sur.

8.) Con motivo del centenario de su nacimiento, en 1989, sus restos se trasladaron al Panteón Nacional.

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