Juan Manuel Cajigal, entre la literatura y la meteorología

Juan Manuel Cajigal, entre la literatura y la meteorología

Este barcelonés quién pasó a la historia como referencia de los pronósticos climáticos en Venezuela, vio sus primeras luces el 10 de agosto de 1803.

A los 28 años, Juan Manuel Cajigal y Odoardo, establece en Caracas la Academia Militar de Matemáticas, luego de haber estudiado Ciencias Militares y Matemáticas, en España y Francia.

En esta institución funge como director durante 10 años, coincidiendo con la época cuando se inicia el interés por el estudio de la astronomía y la meteorología.

A raíz de la capacitación de algunos ingenieros en lo que respecta a la observación y medición de los fenómenos meteorológicos, la academia de Matemáticas pasa a ser la antesala del Colegio de Ingenieros de Venezuela, el cual se funda formalmente en 1861.

Durante esta época, Cajigal es encargado de la instalación de los primeros telescopios en el país, además de otras propuestas referentes a la infraestructura vial y ferroviaria.

Este hombre de ciencias, también dedicaba parte de su tiempo a las letras, ocupando como docente la cátedra de literatura; además de fundar y redactar el correo de Caracas junto a Fermín Toro, entre 1838 y 1841.

Logra publicar varias obras, entre las que se destacan Tratado de mecánica elemental, Curso de astronomía y Memorias sobre integrales entre límites.

Cajigal se desempeñó además como parlamentario y miembro de la Sociedad Económica de Amigos del País, además de diversos cargos públicos y políticos como Juez de imprenta, Director de Instrucción Pública, Diputado por Caracas y Senador por la Provincia de Barcelona en el Congreso Nacional.

Entre 1841 y 1843 se desempeña como secretario de la delegación venezolana en Londres y París , retornando a Venezuela padeciendo de una neurosis producto del exceso de trabajo.

Fue en 1856, en la población de Yaguaraparo, estado Sucre, cuando muere luego de haberse retirado de sus labores profesionales, gracias a las cuales el primer centro astronómico de Venezuela ostenta su nombre. Sus restos fueron enterrados en Río Caribe, para luego en 1889 por decreto del presidente venezolano Juan Pablo Rojas Paúl, ser exhumados para trasladarlos al Panteón Nacional, sin embargo de acuerdo con Ángel Grisanti, su biógrafo, en ese proceso su osamenta se extravió y se desconoce hasta la actualidad su paradero.

Con información de la colección Rostros y Personajes de Venezuela publicada por El Nacional y wikipedia

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