Julio César Carozzo, un héroe ambientalista que logró recuperar la cuenca del río Morón con apoyo de la industria petroquímica

Julio César Carozzo, un héroe ambientalista que logró recuperar la cuenca del río Morón con apoyo de la industria petroquímica

Nacido en Zaraza, estado Guárico, Carozzo se destacó por convertirse en uno de los más emblemáticos ambientalistas de Venezuela, combinando los conocimientos adquiridos en la Universidad Nacional de Chile, de donde egresa como ingeniero agrónomo.

Durante la década de los sesenta, este ingeniero especializado en genética, logra combinar sus vastos conocimientos sobre la preservación de la flora y la fauna con su labor dentro de la Industria Petroquímica Venezolana, logrando en el año de 1984 la fundación del Proyecto Ecologista denominado Palmichal.

Gracias a este proyecto, este distinguido personaje logró la recuperación de la cuenca del río Morón, la cual 50 años antes era destacada por ser “un frondoso bosque, cobijo de agua, que la mano del hombre transformó en una zona erosionada y desértica, donde ni siquiera los animales podían subsistir”.

Contaba Carozzo que “inicialmente, el río Morón era un caudal de agua que en la época de mayor verano alcanzaba entre 300 y 400 litros por segundo y en invierno sobrepasaba los 2 mil litros por segundo, pero que llegó un momento en que el río, al cual se le había hecho un dique para represar las aguas y alimentar el complejo, llegó en 1964 a tener apenas 65 litros por segundo. Luego se agudizó el problema y apenas alcanzaba los 30 litros por segundo”.

La cuenca del río Morón es la segunda del mundo que ha podido ser recuperada, la primera fue la del río Yellowstone, en el parque del mismo nombre en California, Estados Unidos. Atrás quedó la aspiración de recuperar el río Guaire, que no ha podido hacerlo el Gobierno tras promesas.

Río Morón

Sin embargo, este emblemático personaje nunca desmayó en su cometido, porque para él, dicha tarea no consistía en sembrar cualquier clase de planta a la hora de reforestar el lugar, iba mucho más allá; su fin consistía en devolverle el equilibrio biológico a toda la zona. Para ello, se dedicó a investigar y captar recursos naturales efectivos hasta alcanzar tal fin, aplicando inclusive la inventiva aborigen  y recobrar la devastada cuenca hidrográfica del río Morón, la cual ocupa cerca de 7 mil 500 hectáreas (de las cuales unas 5 mil estaban casi devastadas por la tala y quema indiscriminada).

Con pocos recursos y una tenacidad que heredaron quienes aún mantienen en pie sus sucesores: una china, un paquete de semillas envueltas en papel estraza, leche de caujaro, vacunos y aves, Carozzo logró pacientemente su cometido.

También obtuvo ayuda de organismos del Estado -en su momento el Instituto Agrario Nacional- este insigne venezolano logró reubicar a los agricultores que querían abandonar la zona en recuperación. Mientras a los que estaban dispuestos a trabajar se les incorporó en las labores de faena. A sus hijos se les dio educación y se construyó una escuela para ellos y para toda la gente que quería venir. De hecho, Palmichal cuenta con una escuela ecológica piloto única en su estilo.

La utilización del ganado vacuno resultó una estrategia copiada de la que usa la naturaleza para que dispersaran semillas en la zona, cada vez que excretaran, esto tenía la ventaja de que la semilla había sido ablandada por los jugos gástricos del ganado y además podía procurarse abono natural contenido en el estiércol.

Pensando en toda la expresión de lo que la palabra equilibrio significa, Julio César Carozzo no solo se ocupó de sembrar, sino también recuperar la fauna oriunda de la zona. Cultivó plantas que sirvieran para la comida de aves y mamíferos que vivían en los alrededores, cuya contribución natural devolvería el equilibrio al ecosistema.

“Hoy en día tenemos una cuenca con árboles, con agua, animales y hombres que la cuidan”, así resume Carozzo su obra.

En la actualidad, producto de su ardua labor, Palmichal cuenta con una estación metereológica, con la cual se orientan sobre la dirección de los vientos para el esparcimiento de los árboles padres y de las condiciones climáticas, además que se logró que el río Morón continúe siendo una fuente de agua importante que contribuye con los procesos industriales del Complejo Petroquímico Morón.

Su visión de fundar una sede de Palmichal en cada región donde estuviera una sucursal de Pequiven tuvo gran aceptación, logrando tanto la expansión geográfica como la diversificación de las líneas de trabajo de la organización.

Luego de este trabajo, logró el convenio entre Palmichal, S.C., Pequiven y la Gobernación de Carabobo para iniciar la recuperación de la cuenca del río Canoabo en 1992, y en 1997 firmó un convenio con Pdvsa para la protección de la cuenca del río Sanchón que está aún está vigente y tiene por objetivo principal garantizar el suministro de agua para el cabal funcionamiento de la refinería El Palito.

Con información de Notitarde e Ideas en el viento

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