El Caracazo le cambió la vida cuando sólo tenía 19 años, la historia de Yris Medina

El Caracazo le cambió la vida cuando sólo tenía 19 años, la historia de Yris Medina

Yris Medina tenía 19 años y una hija de tres meses cuando le cambió la vida. Era 3 de marzo de 1989. Había toque de queda en Caracas y ella vivía con su esposo Wolfang en el barrio El Guarataro de Caracas, allí, cerca de la avenida San Martín. Wolfang miraba a la calle desde su ventana, sostenía en brazos a su hija con el cochecito cerca. Seguramente miraba a soldados del ejército que recorrían la calle sintiéndose dueños de todo lo que les rodeaba. Uno de esos soldados, vestidos de verde oliva, se sintió también dueño de la vida de Wolfang el comerciante, el esposo de Yris, el orgulloso padre de una beba de tres meses y pum, le disparó por todo el pecho con un fusil, un arma de guerra. Wolfang usó el que sería su último suspiro para poner a su beba en el cochecito y se desplomó. Sus familiares lo llevaron al hospital, pero no, no recibió atención porque luego de un disparo de FAL, había quedado sin signos vitales. Pensaron en llevarlo a la morgue, trataron de hacerlo. Pero no pudieron porque un grupo de militares en los alrededores de la Plaza Miranda les decomisó el cadáver, el cuerpo de Wolfang Waldemar Quintana Vivas que convertiría a Yris en una viuda temprana y en una incansable luchadora por la justicia y los derechos humanos.
El que sigue es su testimonio.

El anuncio del aumento de la gasolina y la aplicación de un duro paquete de medidas económicas, fue el antecedente a la protesta popular que tomó cuerpo durante la mañana del lunes 27 de febrero de 1989 en las principales ciudades satélites de Caracas –Guatire y Los Teques-, cuando el servicio de autobuses y por puesto despertó a los trabajadores con nuevas tarifas para el transporte público.

El 28 de febrero el Gobierno Nacional reaccionó con un decreto que suspendió las garantías constitucionales de libertad individual, inviolabilidad de hogar, libre tránsito, de expresión y los derechos de manifestación pacífica y reunión pública. Los cuerpos de seguridad del Estado, principalmente el Ejército, iniciaron una serie de operativos para reprimir los actos de violencia. Esta acción resultó desproporcionada porque miles de soldados y policías, sin la debida preparación para enfrentar éste tipo de hechos, dispararon indiscriminadamente contra las casas y los habitantes de las zonas más populares de la ciudad en momentos en que los saqueos y desórdenes ya habían cesado.

Durante la primera semana de marzo de 1989, un río de gente se agolpó a las puertas de la Morgue de Bello Monte. Eran los familiares de todas estas personas muertas o desaparecidas que buscaban noticias de sus allegados. Muchos cuerpos nunca fueron entregados, porque se sepultaron en fosas comunes sin el consentimiento de sus seres queridos.

Vía Cofavic

Yris Medina , con Wolfang Quintana y la hija de ambos.
Yris Medina , con Wolfang Quintana y la hija de ambos.

Rodolfo A. Rico

Editor en jefe de El Cambur.A mi lo que me gusta es echar el cuento. Yo escribo.Como periodista, creativo, en negro, publicista y lo que haga falta. Soy autor del libro: "Cómo acabar con los libros de autoayuda".
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